Vuela para aquí, vuela para allá... Es Orlando Gill atajando y atajando en la Copa del Mundo, representando del mejor modo a San Lorenzo en la competencia futbolera más importante del planeta. La poderosa Francia ataca a Paraguay, pero choca con el arquero del Ciclón. Kylian Mbappé insiste e insiste sin éxito, inclusive hasta dos veces en una misma jugada. Siempre Orlando responde...
Solamente Francia pudo vencer a Gill a través de un tiro penal, marcado por Mbappé. Después, chocó contra las atajadas de ese gigante de casi dos metros de estatura que en todo momento mostró aplomo y transmitió seguridad. Finalmente, Paraguay cayó derrotada 0-1. Fue el adiós de Orlando al Mundial, en octavos de final. Pero se despidió con la frente bien alta, reconocido por el mundo entero. Y también por la FIFA, que lo eligió como MVP del partido.

Gill ya había sido figura en el choque de 16avos de final contra Alemania, cuando se convirtió en héroe tapando dos remates en la definición por penales que consagró a la selección de Gustavo Alfaro. Y en esa ocasión, de nuevo, recibió el premio al mejor jugador del encuentro.
Al cabo, se trató de una experiencia única para el arquero del Ciclón. Le dieron la confianza para ser titular y contestó de la mejor manera. Vaya si aprovechó la oportunidad, despertando por supuesto el orgullo de todos los cuervos y cuervas. ¡Felicitaciones, Orlando! ¡Te esperamos en casa!